La Colegiata de Santa María de los Reales Alcazares se trata de un interesante ejemplo de mezquita de estilos constructivos que podemos datar desde el siglo XIII hasta el XIX.
Parece ser que fue construida sobre la antigua mezquita aljama de la ciudad, tras la conquista cristiana de Fernando III. Desde 1259 fue titulada Iglesia Mayor Colegial, y desde 1852 es Iglesia Mayor Parroquial.

El exterior es de estilo renacentista, con dos magníficas portadas que sustituyeron a las anteriores, de estilo gótico. El claustro utiliza restos de la antigua muralla, y también es gótico. Por lo que respecta al interior, su planta parece mantenerse igual desde época musulmana, con cinco naves sin crucero, y con arquerías gótico-mudéjares. Capítulo aparte merecen sus múltiples capillas de diferentes estilos, aunque en un lamentable estado de conservación, como el resto del edificio, lo que ha provocado que haya estado cerrada al público durante largos años.